La endodoncia es un tratamiento que se usa para rehabilitar un diente que está muy deteriorado o infectado.

Durante este procedimiento, se elimina el nervio, la arteria y la vena (pulpa dental) que se encuentran en el interior del diente, se limpia el conducto que los alojaba y se sella.

Si los dientes afectados no se tratan, el tejido que lo rodea el diente también se infectará y se formarán abscesos.

La pulpa dental es el tejido que contiene vasos sanguíneos, nervios y tejido
conectivo. Va desde la corona del diente hasta la punta de las raíces donde se conecta con los tejidos que rodean la raíz.

La endodoncia es necesaria cuando la pulpa se inflama o se infecta. La
inflamación o infección pueden tener diferentes causas como lo son las caries profundas, procedimientos dentales repetitivos en el diente, una grieta o fractura en el diente, traumatismos, entre otros.

Algunos de los signos que presenta un órgano dental que requiere endodoncia son:
• Dolor
• Sensibilidad prolongada al calor o al frío.
• Sensibilidad al tacto y masticación.
• Decoloración del diente e inflamación.

En ocasiones un órgano dental que requiere endodoncia no presenta signos ni síntomas.

Al retirar la pulpa, se alivia el dolor dental, pero éste queda sin la nutrición que proporcionaba la pulpa, por lo que se tornará frágil. Para evitar fracturas consecuentes, se deberá restaurar preferentemente con una corona.

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